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Una escena entrañable que transmite la calidez de la Navidad: una mamá reno y su cría descansan juntas, rodeadas de una guirnalda verde con detalles de colores. Los tonos naturales y el acabado del pelaje hacen que esta decoración sea ideal para un aparador, una consola o un rincón festivo.
Dimensiones: 41 × 24 × 40 cm (alto)
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La Navidad también se caracteriza por pequeños gestos de cercanía. Esta pareja de renos, madre e hija, con una guirnalda, los plasma en una composición muy tierna: la madre mantiene la cabeza erguida, mientras que la pequeña se acurruca a su lado, con el hocico mirando hacia arriba.
Las dos figuras aparecen en reposo, con las patas recogidas. El pelaje tiene una textura que recuerda al pelo, con tonos marrones y zonas más claras en el cuello y en el interior de las orejas. Las grandes astas ramificadas de la madre aportan dinamismo a la composición, mientras que el hocico pequeño de la hija resalta su carácter cariñoso.
La guirnalda de hojas verdes, piñas y pequeños adornos de fruta en tonos rojos y anaranjados le da un toque navideño a los colores naturales de los renos. Un conjunto fácil de combinar con madera, telas de color marfil, ramas de abeto y luces cálidas.
Con unas dimensiones totales de 41 × 24 × 40 cm de alto, esta decoración puede convertirse en el punto focal de un aparador o de una consola en la entrada. Basta con colocar unos cuantos elementos a su lado para crear un ambiente acogedor, dejando patente el vínculo entre las dos figuras.
También es una bonita idea de regalo para una madre o para cualquiera a quien le gusten los adornos que cuentan una historia: un guiño a la familia y a la dulzura de los momentos compartidos, que se pueden revivir cada Navidad.